El nacimiento de Internet abrió una nueva era en las comunicaciones cambiando la vida del hombre en todos sus aspectos: la forma de vincularse, de comunicarse, de trabajar incluso la manera de hacer negocios. Se trata de una transformación irreversible, de una mutación sin retorno, que se puede ver en cada momento de nuestra vida cotidiana.

Actualmente no basta con tener un producto y/o servicio de calidad a un precio justo de mercado: también es necesario tener presencia en los medios digitales. ¿Por qué? Porque los potenciales clientes están navegando en las redes. Al respecto, el informe de Mónica Mena Roa dice que los argentinos pasamos un promedio de 3 horas y 21 minutos navegando en las redes sociales -publicado en la Revista Para Ti en diciembre del 2020.-

Flashback del Marketing Digital

En los años 90´ surge la primera versión de Internet llamada Web 1.0, por cierto, bastante disímil de la que conocemos hoy. El paradigma de la comunicación que proponía la Web 1.0 se centraba en un rol pasivo del receptor en el cual el usuario no tenía la posibilidad de interactuar con el emisor, es decir con el productor del contenido (empresa) y mucho menos de producirlo.

Conjuntamente con la Web 1.0 aparece el término Marketing Digital. ¡Puf! Sí, ¡tiene años! Pese a que haya surgido en los 90, el significado no es el mismo de hoy. Por entonces, se emparentaba con el marketing tradicional, enfocado en el emisor (empresa que emitía el mensaje).

Recién llegado el nuevo milenio el marketing digital comienza a tomar la forma del que conocemos hoy. A esta etapa de Internet se la denominó Web 2.0, marcando una evolución del anterior, signado por un cambio en la visión del marketing. La Web 2.0 está enfocada en la participación del público y en sus intereses. Como consecuencia, las personas comenzaron a interactuar en la red produciendo contenidos, relacionándose entre sí o con el contenido divulgado. Es en este punto que nacen las redes sociales y poco a poco el marketing comienza a influir en ellas.

Conforme pasaron los años se produjeron otros cambios en la red que dieron origen a nuevas etapas: la Web 3.0 y la 4.0. Acorde a la evolución fue incrementándose el tráfico la web y la interacción entre las personas. Así, fue tomando forma la idea de crear una “experiencia de usuario” lo que se tradujo en un cambio en la concepción de lo que significa ser cliente de una marca.

La era del marketing orientada al consumidor

Para continuar avanzando tenemos que hablar de  Philip Kotler, considerado el padre, el “gurú” del Marketing. Este autor describe al marketing como “el proceso administrativo y social, a través del cual individuos y grupos obtienen lo que necesitan y desean mediante la generación, la oferta y el intercambio de productos de valor con sus iguales”. La influencia de Kotler ha sido clave en la conceptualización del mercado y del consumidor.

En sus libros, explica la evolución del marketing en cuatro etapas. A continuación, un breve detalle de cada etapa y su objetivo:

  • Marketing 1.0: centrado en el producto
  • Marketing 2.0: centrado en el consumidor
  • Marketing 3.0: centrado en los valores, en el ser humano
  • Marketing 4.0: centrado en el propósito social

Según el Gurú, el 4.0 es un esfuerzo para mirar el marketing desde una dimensión diferente: la conectividad aliada a la tecnología cambiaron la forma de comprar y vender. En este sentido Kotler asegura que cualquier marca que quiera sobrevivir debe emplear las nuevas herramientas de los medios sociales, mezclando el marketing tradicional con el digital.

El marketing digital nos propone una manera de comercialización basada en la personalización, en la generación de un mensaje adecuado en el momento preciso. Las personas no sólo adquieren un producto y/o servicio sino que además compran emociones. Las marcas deben llegar a la mente, pero también al corazón de los consumidores. Es la era del marketing orientada al consumidor.

¿Cómo hacer marketing digital en redes sociales?

El marketing en redes sociales supone ejecutar una serie de acciones mediante las redes sociales para generar oportunidades de negocio. Segùn lo analizado por Kotlen en su propuesta del Marketing 4.0 hay que partir de la interconectividad, las nuevas tecnologías, la experiencia de usuario coherente y transparente con la filosofía de la marca integrando lo offline con lo online. ¡Es tiempo de hacer sentir la marca, que genere emociones!

Los resultados del marketing en redes sociales, se traducen en aspectos positivos para la marca, de los cuales podemos mencionar: incrementos de audiencia, convertir a personas interesadas en clientes potenciales(leads), fidelizar al consumidor, tener un canal de comunicación efectiva para conectar con la audiencia, entre otros.

¡Manos a la obra!

Lo primero es tener un plan, de hecho, siempre que emprendemos algo pensamos ¿cómo lo hago? ¿qué voy a necesitar? ¿tiempos? Es como si te fueras de vacaciones, pensás hacia dónde ir, con quién, cómo, qué inversión, tiempos. Sin un plan las acciones estarían desorganizadas, sin lógica. Se trata de pensar el objetivo, las acciones, cómo llegar a ese fin, elegir la estrategia, entre otros aspectos que veremos a continuación.

Hagamos un plan, aquí van los pasos:

1. Fijar los objetivos

En este punto, vamos a definir qué queremos lograr con la presencia de la marca en redes sociales. Los objetivos, son los que luego nos ayudarán medir si nuestras acciones de marketing digital tienen buen rendimiento, si la inversión es exitosa. Es importante, que esos objetivos que vayas a plasmar para actuar en redes, estén alineados con los generales de la marca y no te olvides de integrar lo que estás haciendo de modo offline (Kotler).

Te recomendamos, para elaborar los objetivos te guíes por la técnica SMART. Los objetivos deben ser según el acrónimo mnemónico;

  • Specific: específicos
  • Measurable: medibles
  • Attainable: alcanzables
  • Relevant: realista
  • Time: tiempo (establecer el tiempo, duración)

2. Competencia: ¿qué hace? ¿Quién es?

Lo más probable es que tus competidores estén haciendo uso de las redes sociales y eso quiere decir que tenés la oportunidad de aprender de sus acciones e incorporar estas lecciones a tu plan de marketing.

Cuando investigás a tu competencia podés obtener información sobre:

  • Identificación de la competencia y caracterización.
  • Acciones que llevan adelante: las buenas y no tan buenas; que sirvan de ejemplo para mejorar, potenciar las tuyas o definitivamente para no hacerlas.
  • Datos sobre el público.
  • Información del sector: hashtags, palabras claves, tendencias.
  • Oportunidades de negocio.
  • Casos de éxito que sirvan de musa.

Además, podemos destacar que una forma de análisis es emplear el sistema FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).

3. ¿Tomamos un café? Conocer a tu público

Dicen que una manera de conocerse, es a través de un café. Entonces en esta parte del plan, te proponemos que te tomes un café y empieces a conocer a tu público, al receptor de los mensajes que vas a producir. La regla es directamente proporcional, mientras más los conozcas mejor rendimiento van a tener tus publicaciones. De esta forma, vas a producir un contenido de calidad, que emocione a tu audiencia, que los atraiga y se conviertan en leads.

La correcta caracterización de tu público, también ayudará al momento de definir la estrategia.

4. Tus redes, autoanálisis

Es el momento de la reflexión y autoanálisis, después de ver lo que hace la competencia, ¿qué estoy haciendo como marca?

En este punto se trata de analizar tus redes, el contenido qué estás comunicando, cuál es la red que mejor rendimiento tiene, que tipos de contenidos son los que generan mayor interacción, qué no estás comunicando, que dice la audiencia.

Este autoanálisis sirve para mejorar, optimizar, resolver y potenciar las acciones de marketing, como también saber si todas las redes sociales que tengo en funcionamiento dan resultado o alguna de ellas está haciendo agua. Una cuenta de redes sociales es un canal de comunicación que necesita contenido y detrás está la audiencia que espera una comunicación efectiva y eficiente. Entonces, si no podés dar respuesta, es mejor no estar.

5. Luz, cámara… ¡acción!

Es momento de definiciones y acciones:

  1. Listá las redes sociales que vas a utilizar acordes con tus objetivos y público.
  2. Definí la estrategia en cada uno de ellas. Podes usar Instagram TV para contar experiencias de usuarios para atraer nuevos clientes y fidelizar los ya existentes.

Una estrategia efectiva de redes sociales debe generar una comunicación efectiva de tu marca con su público. (Leer nota ¿Por qué son tan importantes las estrategias de Marketing Digital?)

  • Crea perfiles u optimízalos si ya tenés. Si no contás con perfiles es hora de armarlos y configurarlos, en función de los que hayas seleccionado. En caso que ya los tengas sacales brillo. Acá empleá todo lo que investigaste como palabras claves, hashtag, tendencias, información que reclame tu audiencia.
  • Planifica el contenido acorde a cada red social, teniendo siempre en cuenta los datos que recogiste sobre tu público y la competencia. No te olvides, que un contenido relevante y diseñado exclusivamente para tu audiencia es garantía de buenos resultados, porque estás personalizando tu mensaje. Genera contenido de calidad, no copies.

6. ¿Ponemos fecha? Calendario de redes sociales

Es tiempo de encontrar el momento justo para comunicar lo que planificamos.

El calendario, tiene por finalidad distribuir el contenido de forma coherente, armónica con tus objetivos y al mismo tiempo de organizar las publicaciones, el trabajo.

Para armar el calendario te recomendamos que uses la hoja de Excel y si lo colgás en la nube, mucho mejor, porque está accesible siempre y podés compartirlo cuando lo necesites. Debe contener: mes, día, acciones, podés incluir también el copy, el detalle de la imagen, la URL a la que vas a linkear, en qué red social vas a compartir y a qué objetivo responde.

¿Sabías que existe una regla sobre el contenido a publicar? ¡Acá va! Es recomendable que el 80 % de las publicaciones respondan a contenido informativo, de entretenimiento y educación. Mientras que el 20% restante representa contenido de promoción directa.

7. Regla en mano, ¡a medir!

No por ser el último este punto es el de menor importancia, sino todo lo contrario: es sobre el que tenemos que hacer foco. Con él podremos saber si nuestras acciones y la estrategia de marketing han sido exitosas, necesitan ajustes o si no funcionaron. Te recomendamos que realices controles periódicos para evaluar lo que estás haciendo y ajustar lo que sea necesario mientras dure el proceso.

En este punto es necesario medir empleando valores de eficacia y productividad de las acciones, más que enfocarte en los me gusta y en los comentarios. Lo primordial es evaluar el rendimiento. La mejor manera de medir el engagement de las publicaciones es a través de la cantidad de veces que se comparte o se guarda el posteo.  

 ¡Listo, manos a la obra! No tenés más excusas.

La clave está en usar las redes sociales como herramientas para el crecimiento de tu marca, porque nos ofrecen una alternativa de hacer marketing de forma efectiva, integradora y exitosa.

Si todavía no empezaste, ¡qué esperás! Ahora es el momento. Pero no te olvides que, para conquistar el mundo, necesitás un plan.

¿Tu marca está realizando marketing en redes sociales?